miércoles, 9 de noviembre de 2011

Querido Ramón,
Me acuerdo de esos días en los que siempre salía en tu defensa cuando algún compañero de la facultad te acusaba, entre risas, de ser un pedante. Siempre dije que no lo eras, que simplemente te adiestrabas. Ahora, en cambio, y a pesar del trato continuado, sigue sorprendiéndome la altivez de mis muchos alumnos, a los que tanto les cuesta descubrir el punto de coincidencia entre libertad de expresión, el lenguaje y el pensamiento crítico. Pero hay que comprender que el lugar común de nuestra época es la democracia de masas, o lo que viene a ser lo mismo, la democracia de los apolíticos.
Llevamos años fomentando la noción de que lo importante es la exposición de nuestras opiniones, cuyo valor reside en que sean nuestras, independientemente de que las expresemos con corrección. La elocuencia se ha convertido en un fósil inservible, cuando no sospechoso. Sin embargo, la pobreza de recursos lingüísticos sugiere, más que nada, una carencia del pensamiento. Ni las ideas adquieren valor por ser nuestras, ni mucho menos serán, por ello, originales. Más bien al contrario. Lo espontáneo suele ser universal por ser humano, demasiado humano. Humano y trivial, y cómo no, tribal. La confusión que nos lleva a creer que libertad de expresión significa que toda opinión vale lo mismo, es equivalente a la que confunde pensamiento original con espontaneidad; Eso explica lo que dice Tony Judd. Cada vez que un profesor, con acopio de buenas intenciones, anima a sus alumnos a expresarse sin el cortapisas de la atención a la forma del lenguaje con el propósito de favorecer el pensamiento libre, celebra un canto de despedida a la política y la democracia.

Cada día estoy más persuadido de que educar es poco más que enseñar a poner comas y promover la vergüenza y el llanto de los que se equivocan. Tony Judd acaba este bolero: "En clase de alemán seguían insultos a los errores. El profesor Joe nos aterrorizaba, pero lo adorábamos". Yo no tengo tanta sangre fría, pero me conmueve oír a un "proge" que se posiciona de acuerdo con mis pesadillas.